Acacia

En estas fechas, el valle del río Miño a su paso por la ciudad de Ourense está provisto de unas inquietantes tonalidades amarillentas. Un aroma suave y empalagador se desprende de ellas.
Pero no es más que engaño, detrás de esa atractiva apariencia se esconde una temible especie invasora: Acacia dealbata, vulgarmente conocida como Mimosa.

Este árbol originario del sureste de Australia y Tasmania fue importado como especie ornamental, para puntuales aprovechamientos madereros y para la restauración de suelos degradados (por su alta adaptabilidad y porque es una leguminosa que fija nitrógeno).
Las primeras citas de la especie naturalizada datan de 1945 y desde aquella no ha dejado de expandirse, principalmente en zonas incendiadas debido a su alta vocación pirófita ya que el incendio favorece la germinación de sus semillas y el rebrote.


La colonización de la Acacia acarrea varios impactos graves; primeramente crea un horizonte monoespecífico y el suelo pasa a componerse de un grande y profundo entramado de sus raices. Si añadimos a ello su alto potencial alelopático que dificulta la germinación de otras especies, entenderemos la dificultad existente para el establecimiento de la vegetación autóctona. Además, puede provocar problemas nefríticos derivados de la alergia.

La prevención consiste principalmente en impedir el establecimiento de plantulas en una etapa temprana para realizar un control rápido. Es necesario realizar inspecciones en zonas con riesgo alto e impedir o minimizar en la medida de lo posible la dispersión de las parcelas ya infestadas y mantener una densidad baja recorriendo a la combinación de varios métodos de control físico, químico y biológico.


Para combatir el problema de raiz, debemos evitar las malas prácticas forestales caracterizadas por el monocultivo de una especie pionera, las comunidades vegetales degradadas y la sucesión de incendios.
Os dejo con un video que grabé desde el helicóptero cuando me desplazaba hacia un incendio en el que podeis comprobar la abundancia de parcelas amarillentas de Acacias en floración.



Espero os haya gustado.
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3 pensamientos en “Acacia

  1. Si que es una desgracia, que este tipo de problemas no se quieran controlar desde su inicio, cuando aun son pequeñas manchas, y tengamos que llegar a problemas tan graves mediambientalmente como el caso del eucaliptus globulus en las costas gallegas…

    buen post!

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