Usos tradicionales y Conservación de la Naturaleza

Creo de primer orden difundir artículos como la tribuna redactada hace unos días por Rolando Rodríguez Muñoz, Investigador de la Universidad de Exeter de Reino Unido.

Explotar un ecosistema natural no contribuye a conservarlo

En los últimos años ha cobrado auge la idea de que el mantenimiento de los usos tradicionales agrícolas y ganaderos es fundamental para la conservación de la naturaleza. Esta idea parte de la importancia que tiene continuar con este tipo de prácticas para evitar que desaparezcan los ecosistemas artificiales a que han dado origen durante los últimos cientos de años. Sin embargo, su aplicación a la conservación de hábitats naturales resulta contraproducente, ya que aunque un nivel moderado de explotación puede ser compatible con la conservación, en ningún caso contribuye a ella.

Los pastizales alpinos son hábitats naturales generados entre otras  razones por las características climáticas de las altitudes en las que se hallan. En este caso, la imagen corresponde a una pastizal de Somiedo creado tras talar el bosque autóctono y el mantenimiento de altas cargas ganaderas y desbroces continuos realizados con fondos públicos.
La explotación ganadera, agrícola y forestal desarrollada en España desde la Edad Media ha dado origen a «ecosistemas» artificiales que actualmente ocupan la mayor parte del país. Los bosques originales fueron sustituidos por pastizales, campiñas y cultivos cerealistas, lo que hizo desaparecer la fauna forestal y favoreció la expansión de animales y plantas asociados a este tipo de ambientes deforestados. Dada la magnitud del cambio, las poblaciones de algunas de estas especies son ahora más abundantes en estos paisajes artificiales que en las zonas en las que ya existían previamente de manera natural. Por ello, algunas podrían ser consideradas en la actualidad como rehenes del mantenimiento de esos ecosistemas artificiales, sin los cuales su estatus podría verse amenazado.
Mosaico artificial de diferentes hábitats en la montaña luguesa. Aunque en su conjunto quizás pueda albergar un número mayor de especies que el bosque primitivo, en ningún caso se puede considerar esta alteración (la tala del bosque autóctono para la creación de este paisaje) como un fomento de la biodiversidad y además, este mosaico no alcanza lo complejidad biológica que alcanzaría en el mismo emplazamiento el hábitat climácico (que en este caso sería un robledal caducifolio).

Tras la revolución industrial y, sobre todo, tras la entrada de España en la Unión Europea, muchas de las zonas explotadas durante siglos han sido abandonadas o sometidas a nuevos sistemas de aprovechamiento más intensivos. Estos cambios de uso han hecho que las áreas afectadas dejen de ser aptas para esa fauna y flora cuya expansión se vio favorecida históricamente. Los argumentos a favor de los usos tradicionales como herramienta de conservación tienen sentido cuando el objetivo es evitar esos cambios y mantener estos ecosistemas artificiales y sus especies asociadas. Sin embargo, la situación es muy distinta cuando se trata de ecosistemas naturales. Ya sea con métodos tradicionales o modernos, la agricultura y la ganadería son los principales factores causantes de la destrucción de hábitats naturales en todo el mundo, promoviendo la pérdida de suelo y la desertificación. Los bosques han resultado particularmente afectados por estos procesos. En el caso de Asturias, una región que en origen era eminentemente forestal, el bosque ocupa actualmente menos de la décima parte del territorio. Su distribución es muy desigual. En las zonas montanas ocupa alrededor de una quinta parte de la superficie, mientras que en las zonas más bajas casi ha sido erradicado, primero con métodos tradicionales y posteriormente con la implantación de sistemas de explotación intensivos. En algunas áreas, sobre todo en zonas de montaña del Occidente, el despoblamiento y el abandono de esos usos tradicionales han favorecido el inicio de un proceso natural de recuperación del bosque. Esta recuperación se produce mediante una transición gradual en la que las praderías se cubren de matorrales y posteriormente esas zonas de matorral se cubren de árboles. Plantear la potenciación de los aprovechamientos tradicionales en estas zonas como método de recuperación del bosque es un sinsentido, ya que supone un retroceso en ese proceso gradual de regeneración natural.

Desbroce realizado en zona osera. Teneis una explicación muy aclaradora en este ENLACE

No cabe duda de que el mantenimiento de los usos tradicionales es importante para conservar ecosistemas artificiales, como las campiñas, de los que depende la producción de alimentos y otros recursos que todos necesitamos, y en los que viven una gran variedad de especies de animales y plantas. Pero no menos importante es restringir ese tipo de usos en las áreas designadas como espacios protegidos, uno de cuyos principales objetivos es la conservación de los hábitats naturales. En último término, la base del problema parece estar en la confusión entre la acción del hombre y la de la naturaleza como modeladores del paisaje.

Brutal desbroce recientemente realizado en la Sierra del Cando (Red Natura 2000) para favorecer la ganadería extensiva. Los tractores desbrozaron varias parcelas de matorrales higrófilos y turberas, hábitats prioritarios protegidos por la normativa europea.
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13 pensamientos en “Usos tradicionales y Conservación de la Naturaleza

  1. Tras la lectura de este artículo y de la entrada de “cantabricus” (la del enlace), lo que me queda más claro es la necesidad de destruir clichés simples, incluso entre los ecologistas. Se ve que el tema es complejo y exige discutir y sobrepesar previamente cuáles son los objetivos que se quieren alcanzar.
    Saludos

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  2. Estou de acordo, aínda que temos que ter en conta que o noso inpacto e inevitable, xa que somos parte viva da natureza, dende logo moi de acordo en que nunca oubo misura na forma de traballar o medio, nin antes nin moito menos agora. o das turbeiras… buf pon malo a un, por esta zona non coñezo ningunha que non esté crtada cando menos por unha pista dun eólico, hábitats prioritarios… como sempre,no papel. Dende logo coíncido con Cep, tema moi complexo que require moita parola e igual un cambio na mentalidade de todos.
    un saúdo compañeiro.

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  3. Entiendo el post. Creo que lo que debería sacarse en claro de él es que, mantener la agricultura y ganadería por mantener esta falsa estabilidad medioambiental de los ecosistemas está equivocado. Eso es lo que saco del post, me parece una blasfemia por alguien que e gusta el campo atacar los usos más básicos de la tierra, con más de 5000 años de antigüedad en nuestra parte del globo, con la escusa de tener un medio ambiente impoluto, que no sería un medioambiente impoluto si eliminamos estos usos y al ser humano, quieras o no es parte de él y es donde debe estar, y cuando un ser humano hace bien las cosas viviendo en el campo, aunque destruya en principio, el tiempo hará que en caso de dejar esa tierra vuelva a estar igual de lustrosa que antes del aprovechamiento. Por toda Galicia podéis ir a antiguas praderías que hoy uno no sabría diferenciar si son bosques salvajes y si algún dia fueron utilizados como tierra de labor o pradería, la naturaleza no tiene prisa pero la ciencia mucha.
    Me parece un razonamiento de libro, de alguien que pasea por el campo e imagina el medio de otra forma, más natural,…un científico en ultima estancia: – ¿como debería ser la interacción de la fauna con un medio bien conservado?, ¿cómo sería un lugar sin aprovechamiento humano?…son preguntas que supongo muchos nos hacemos.
    La realidad es otra. Cuando hablamos de conservar la naturaleza y el medio ambiente, la línea a seguir siempre es eliminar al ser humano sin pararse a razonar si debería o no estar allí, cuando sin él, la naturaleza no tiene sentido. Somos otro animal con unas cualidades que cuando son bien llevadas no son negativas finalmente.
    Con que derecho llega algún llamado “apasionado por la natraleza” de la xunta quizás, desde la gran ciudad, conduciendo su coche, fumando su tabaco, con su tecnología y su NEVERA SIEMPRE LLENA, a una región montañosa donde no es bienvenido por todo eso que comento, y les lleva la noticia de que paulatinamente tendrán que ir dejando de aprovechar el campo, ¿Quién es el que quiere y cuida la naturaleza para que siga esplendida? ¿el funcionario de la xunta(quien dice funcionario dice cualquiera que se va un fin de semana a ancares o a cuspedriños a ver la fervenza da freixa)?se acabo las praderías, los caminos de manposteria, muros, usos de la madera y la piedra, oficios en cierta parte…
    Creo que sacamos muuuchas conclusiones muy buenas, pero lo que nop uede ser es que lo más básico, desde la subsistencia en el campo hasta quien pesque desde su bote polbeiro, tenga que malvivir aun más por decisiones de quien no sabe quizás que es la naturaleza porque no vive en ella y con ella, sino de ella. Es esta la forma de vida que debe cuidarse más, la que más alta lleva la cabeza porque seguro que todos los problemas de hoy de contaminazion radiación, asfalto, cemento… no son por la gente que tiene esos odiados prados.
    Esto es lo mismo que, cuando escucho que uno no puede controlar los jabalíes que cada noche se comen su maíz porque están protegidos y “hay que defender el medio ambiente a toda costa…”, pero el seprona se encarga de protegerlos, el cual recibe un sueldo cada fin de mes pero quien necesita ese maiz para vivir porque no tiene ese suelo, pasa hambre.

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  4. Hola Anónimo,
    Yo creo que no has comprendido todo el significado de la tribuna de Rolando y mezclas ideas. Existen usos subvencionados con los que no se saca ningún otro beneficio que mantener gente en el medio rural. Me refiero por ejemplo a las decenas (o cientos) de hectáreas subvencionadas que se plantan cada año con maiz o girasoles en tierra de campos y no se cosechan. También me refiero a los miles de pinos que se plantaron mientras duraron las subvenciones sin ningún otro fin que cobrar las mismas. Puedo referirme también a las decenas de proyectos que destrozan el medio y se camuflan como “actuaciones ambientales” (entre ellos el que se menciona en una de las fotos de desbroces en áreas oseras).
    No se refiere a echar la gente del campo porque el paisano tiene sus cuatro vacas y sus prados de los que vive y cambiarlos por bosques o pastizales naturales. Esa persona no es la que destroza el medio(en eso estoy de acuerdo contigo). Basta que leas la primera entrada que colgué sobre la trashumancia para que tengas clara la idea que tengo sobre los usos más básicos del ser humano (http://noroesteiberico.blogspot.com/2011/07/trashumancia-1-parte.html). Es bien alejada de lo que sugieres en tu comentario. Hay modos y modos de gestionar el medio rural y en esta entrada no se ataca al que tu te refieres.

    Lo de los jabalies da para debatir largo y tendido en otra entrada, y quizás lo haga en un tiempo no muy lejano. Esperaré tu aportación fuera del anonimato.
    Un saludo y gracias por visitar el blog

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  5. Hola Rubén, soy el anónimo de arriba:

    Todo claro, obviamente lo que tu comentas en tu respuesta no lo interpreté en el post, por ningún lugar habla de las subvenciones y actuaciones ambientales “oscuras” de las que hablas, en todo caso lo entiendo, valoro y comparto opinión.

    Comenté lo que vi pertinente al parecerme un ataque al campo en toda regla: dice entre otros -:”Ya sea con métodos tradicionales o modernos, la agricultura y la ganadería son los principales factores causantes de la destrucción de hábitat naturales en todo el mundo”…con el post y las fotografías no vi el tema del que hablas, con tu respuesta sí.
    De todas manera la idea queda ahí, por si alguien más no se entera como yo…

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  6. Bueno, lo siento, pero de todos modos esa frase es cierta. En mayor o menor medida son las principales razones de la destrucción (o si prefieres modificación) de hábitats naturales. Es obvio que es una destrucción mucho más justificada y con menor impacto que el urbanismo, las canteras, los embalses..etc. pero no deja de ser una modificación de hábitats naturales. Creo que el hecho de mencionarlo, no supone un “ataque al campo en toda regla”. Sino más bien una puesta en valor de dichos hábitats naturales (sin menospreciar los usos tradicionales de los que hemos hablado antes). Creo que es posible que ambos sean compatibles y justamente ese es el objetivo que todos deberíamos buscar (tanto los que viven en el campo como los urbanitas que van al mismo).
    Un saludo anónimo

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  7. Entiendo que te refieras a ganadería y agricultura como razones de destrucción de hábitat naturales porque es que realmente es así, me explico. Es igual de destructivo un grupo de jabalíes que te levanta todo el suelo por el que pasan buscando insectos y brotes, caballos que a su paso rascándose parten arboles jóvenes, corzos y ciervos que parten ramas a su paso al rascar sus cuernas, lobos que se alimentan de herbívoros…ganadería y agricultura son las dos lecciones que le damos a la tierra por donde pasamos porque es una de nuestras funciones básicas como seres humanos. Yo no sólo creo que son compatibles, sino que la naturaleza si hay seres humanos por medio no se entiende si no hay ganaderia y agricultura, por lo menos en esta parte del globo al ser esa nuestra línea evolutiva, en otros lugares son nómadas y en otros se mueren de frio y comen ballena. Ese debería ser nuestro rastro, no carreteras de 6 carriles y edificios en un entorno “virgen”, y dejar huerfano el medio ambiente sin un medio sin un poco de etnografía y aprovechamientos de subsistencia inocuos, que quizas ensucia la vista, si, pero no tanto como lo primero pues es el rastro que dejamos por donde pasamos y que al desaparecer nosotros, si lo hemos hecho correctamente volverá a brotar el bosque en los prados, los muros desaparecen bajo la tierra y todo vuelve a su origen.
    Repito, entiendo tu postura pero no estoy de acuerdo por esta llana razón. El problema desde mi punto de vista esta en la abundancia humana, en la superpoblación que hace de estas dos acciones, ganadería y agricultura algo insostenible cuando no lo debería ser.
    En la primera fotografía quita la mitad de los prados, o no quites los prados pero cambia las plantaciones maderables por tierras autóctonas ya sean arbolado o matorral,¿que nos queda?…pues una maravilla y para mi, equilibrio sumo, ¿es mejor un edificio más en la ciudad y que se “naturalice” esas “manchas” humanas?

    Un abrazo, anónimo.

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  8. Como o psiquiatra me recomendou non falar con persoas invisíbeis nin anónimas falarei con Rubén (pero que raios lle pasa á xente hoxe que non se atreve a presentarse? acaso volveu Franco ao poder? estes anónimos son militantes de ETA?).
    Penso que a túa entrada sobre a trashumancia define mellor que calquera cousa o teu pensamento ao respecto de que Natureza e explotación agropecuaria son compatíbeis.
    Unha aperta Rubén.

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  9. en primer lugar, enhorabuena por el blog, en segundo agradecerte la información sobre las jornadas sobre el lobo, parece interesante intentaré ir y por último decirte que tienes mucha razón en todo lo que dices, en mi trayecto diario de once kilometros veo a diario desaparecer masa forestal, parcela al lado de parcela, poco se convierte en un monte pelado y no sólo talan árboles permitidos, los protejidos van en el lote.

    Saludos y Adelante!!!

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