De Lobos y Hombres

 Acabo de visionar el documental sobre “Lobos y Hombres” transmitido hace unos días en la TV2 en el cual hago una breve intervención. 

   Creo que este documental aporta una visión muy buena sobre el conflicto social. Cada sector aporta sus ideas y presiona con los medios que dispone a una administración que trata de contentar a unos u a otros y de este modo hemos ido “tirando” los últimos años (décadas incluso).

Pero, aunque el documental logra recoger las opiniones que se tiene sobre la especie en el mundo rural, opino que no logra expresar o divulgar las razones científicas por las que la gestión del lobo debe diferir de la actual. Creo que no logramos trasladar a la sociedad el conocimiento que decenas de científicos han acumulado y publicado en artículos e informes.

 El conjunto de soluciones propuestas para mejorar la coexistencia con el lobo en las diferentes comunidades ha sufrido leves modificaciones a pesar de haberse escrito miles de folios sobre el mismo. La ciencia o el conocimiento acumulado no es aplicado adecuadamente en los modelos de gestión y ello repercute negativamente en la búsqueda de soluciones duraderas recurriendo a parches temporales (como es “matar lobos y pagar daños”).

No pretendo ampliar más el contenido de esta entrada por motivos de espacio y tiempo pero intentaré explicarme mejor en una futura entrada aportando algunas referencias que faciliten tal explicación. Mientras tanto, os dejo un enlace al documental para que lo veáis agradeciendo vuestros comentarios y conclusiones sobre el mismo.
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Más sobre Osos y turismo

 Hace algo más de un mes compartí una entrada en este blog sobre el posible impacto del turismo en la población cantábrica de Oso pardo. Al mismo tiempo, Andrés Ordiz, un biólogo que lleva años trabajando con la especie y estudiando la afección de las actividades humanas sobre la misma y la respuesta de los osos a las actividades humanas escribió una tribuna que fue publicada en este enlace con un punto de vista similar al mío.

 Ambas opiniones han hecho correr mucha tinta y debates variados en foros de fauna del país. Algunas personas han confundido la entrada como un ataque directo contra cualquier actividad turística, otras hablaban de demagogia citando que unos pueden ver fauna y otros no e incluso hay quien echó el grito al cielo pidiendo por favor que no se restrinja el acceso al monte. 

 Mucho he meditado sobre ello y lo cierto es que mantengo cada palabra escrita en la entrada anterior ya que  es obvio que algunos no la han entendido bien (a pesar de que en ella se especifica claramente lo puntos que suscitaron tal crítica). 
 Aunque, respecto a restringir el acceso a ciertas zonas con fines de conservación de especies amenazadas que son especialmente vulnerables a la presencia humana (urogallos por ejemplo), lo veo más que justificado, aunque yo mismo me vea privado de un paseo por algunos de los bosques ibéricos mejor conservados. Creo que el porcentaje de superficie protegida y restringida al ser humano es tan ridículo como para querer arañar también las únicas hectáreas que puedan disfrutar de dicha protección.

 El propósito de esta entrada no es darle el coñazo a los que no comparten dicha opinión sino compartir la información a continuación proveniente de gente que sabe mucho más que yo sobre el asunto y de la cual aprendo cada día más.

 Unos días después de todo el revuelo armado, Carlos Rodriguez del Valle, que ya escribió cuyas tribunas anteriores merecen una buena lectura, redactó una extensa nota al respecto muy completa y didáctica. Podeís leerla pinchando AQUÍ

También fue publicada la siguiente entrevista realizada a Andrés Ordiz.
Aprovecho la actualización del blog para anunciaros la inauguración de mi nuevo blog cuyo objetivo es divulgar  información relacionada con la conservación de la biodiversidad y especialmente de los grandes carnívoros difundiendo artículos variados y escritos en inglés. Espero que sea de vuestro interés. El enlace es: 

http://4thenaturesake.wordpress.com/

Os dejo a continuación con un vídeo divulgativo sobre osos. Espero que os guste.

Sobre Osos y Turimo

 Hace unos días me encontraba con esta noticia (AQUÍ) sobre el “boom” del turismo osero (extrapolable al lobero, lincero, etc.). En dicha noticia hubo un par de frases que me llamaron mucho la atención: 
  
“Si esto se regula y hay empresas serias que lo gestionen se evitarán masificaciones e incluso servirá para beneficiar a la especie. Esto no hay que impedirlo, hay que ponerlo al servicio de los parques para beneficiar a la naturaleza” 
  
 Debo reconocer que no sé mucho de osos pero algo que aprendí, es que los hombres no son buenos para los osos. No son pocos los casos en Europa de osos tiroteados por culpa de comportamientos humanos inadecuados (e inaceptables). Otras veces (la mayoría) el encuentro se salda con un oso asustado o molestado (estresado, ahuyentado) como demuestran algunos trabajos realizados en Escadinavia (1).
Entonces, a raíz de ello, me pregunté de qué modo el turismo puede beneficiar a la especie o a la naturaleza misma y mi mente empezó a divagar en busca de respuestas. 

Me acordé de un trabajo realizado en Somiedo sobre los movimientos de una osa con dos crías (2) que concluía que los patrones de movimiento, actividad y uso del hábitat fueron significativamente afectados por la presencia humana en el hábitat osero. Los desplazamientos de esa osa fueron mayores en días festivos o vacaciones cuando la presencia humana es mayor. Por lo que no cabe la menor duda de que los osos no son inmunes al turismo y a priori, este no le beneficia a la especie (a menos que esto se demuestre con publicaciones, las palabras se las lleva el viento). 

Hábitat Osero en la Cordillera Cantábrica
Los osos han convivido siglos con el hombre en la península ibérica y de cierto modo han logrado adaptarse a su presencia o al menos han sobrevivido a la misma (aunque su población se ha visto alarmamente mermada por la presión humana) gracias a los “cuatro” rincones salvajes que quedan en el noroeste ibérico  en los que la especie está relativamente a salvo de las molestias. Modificaciones en el comportamiento tales como ajustar sus pautas de actividad para evadir los seres humanos han sido otra causa de la persecución humana (3): los osos europeos son más nocturnos que los que viven en amplias zonas salvajes de América del Norte. 
Se han publicado muchos artículos que demuestran que el estrés derivado por las perturbaciones humanas afectan negativamente a la capacidad reproductiva de muchas especies (por ejemplo el urogallo). Además, cuando especies con un  área de distribución reducida y sensibles a la actividad humana evitan un hábitat óptimo debido a la presencia del ser humano (ya sea por el turismo u otro tipo de actividad), supone una pérdida de hábitat añadida que no hace otra cosa que reducir aún más su área de distribución. Entonces, ¿En qué le puede beneficiar a un oso el turismo? 

 Algunos diréis que el turismo contribuye a la protección de entornos o a mejorar la percepción de la especie en la población local. Yo no leí nada publicado con osos en la península ibérica al respecto. Hay trabajos en otras partes del mundo con otras especies pero, ¿Es todo extrapolable? 

Por otra parte, el turismo contribuye a asentar población humana en entornos naturales (que hubiesen sido salvajes si el auge del turismo no hubiese revertido la tendencia despoblacional). Además, se aumentan el número de infraestructuras (pistas, carreteras, edificaciones, etc) que fragmentan el territorio y disminuyen aún más el ya escaso hábitat disponible. Véase Somiedo, que no ha dejado de crecer desde que se ha proclamado parque natural pero, ¿aumentó la conservación de la biodiversidad en dicho espacio? 

Hace poco leía una noticia sobre los casos de veneno en el Parque Nacional de Picos de Europa, el único parque nacional con lobos de España y en el que, a pesar de ello la administración mata varios lobos cada año (ni en espacios protegidos la naturaleza prevalece sobre los intereses humanos). Parece entonces que ni los espacios protegidos más visitados están libres de esta lacra y que el turismo no es capaz de cambiar estos hechos.

Buscando más información sobre el tema, encontré de casualidad este vídeo. Según se comenta en el mismo, parece que existe una estrecha relación entre infanticidios (cachorros de oso matados por machos adultos generalmente no emparentados y el hecho de que las familias (osa y oseznos) atacadas por los machos hayan sido molestadas y ahuyentadas previamente del entorno en el que se hallaban. Por lo que parece, las molestias humanas pueden suponer un aumento directo de la mortalidad en la especie. Sobre el tema, leí una frase que lo explica perfectamente:

The scarcity of suitable undisturbed habitat (Naves et al. 2003) and the high level of human disturbance could influence the ability of female bears to avoid SSI* in the Cantabrian range by segregating from other bears during the mating season, a strategy observed elsewhere

*sexually selected infanticide

Está claro: La escasez de hábitat óptimo y las molestias humanas pueden influenciar la capacidad de las hembras para evitar los infanticidios en la cordillera cantábrica y mantenerse alejadas de los otros osos durante la época reproductora. Por lo tanto, el turismo puede suponer una amenaza seria para la reducida población de oso cantábrico que sobrevive en un hábitat fragmentado, influenciado por la actividad humana y que ya soporta tasas de mortalidad relativamente altas. 

Cuando estaba rematando esta entrada, me encontré con esta noticia. Aún manifestando la opinión más precavida (y a mi parecer sensata), es especialmente interesante el símil que el director de la FOA hace con el Serengueti porque incluso en ese vasto espacio africano, la actividad turística genera un impacto nada despreciable en la fauna. Hay muchos artículos científicos en la web al respecto. El más destacable es quizás, el impacto del turismo en los guepardos que, como concluye algún trabajo: afecta directamente a su éxito de caza, capacidad reproductiva y mortalidad infantil y, como consecuencia, a su supervivencia. 

 A pesar de todo lo escrito anteriormente, yo no estoy en contra del turismo de la naturaleza. Pero, hay especies que no deben estar expuestas al mismo, hay pautas y reglas para otras especies y lugares adecuados y otros no. Todo ello debe ser rigurosamente regulado y los beneficios obtenidos del mismo DEBEN DESTINARSE A LA CONSERVACIÓN y no a enriquecer a unos pocos. Además, la oferta debería aportar algo más que la posibilidad de una sesión fotográfica o avistar especies emblemáticas o difíciles de observar.
Iniciativas turísticas que ofrecen ver lobeznos en las cercanías de su cubil en zonas en las que son perseguidos sin tregua deben ser totalmente prohibidas. No me parece bien que se lleve a cabo ningún tipo de actividad turística que no haya sido sometida a una evaluación previa que estudie el impacto de la actividad en las especies del entorno (objeto o no de observación). 
Para argumentar un poco mi escepticismo ante actividades que sólo ofrecen avistamientos o sesiones fotográficas, os ofrezco este enlace a un artículo sobre el impacto de los fotógrafos de la naturaleza en los hábitats y en las especies de India, dónde dicho negocio está mucho más desarrollado que en la península ibérica (lo que nos puede ayudar para regular a tiempo la actividad).

Después de escribir esta entrada, me encontré con  la excelente tribuna redactada por Andrés Ordiz sobre el mismo tema. Me gustan especialmente estes puntos:

“..Es necesario recordar que los osos pardos siguen siendo una especie en peligro de extinción en la cordillera cantábrica y que las decisiones que se tomen hoy día pueden condicionar su viabilidad en el futuro. Seguimos careciendo de información esencial sobre tasas de mortalidad de crías y adultos y sus causas específicas, y no es tolerable que algunos síntomas de mejoría reciente relajen el objetivo de conservación prioritario: asegurar la viabilidad de la población…
…El turismo de observaciones de osos extendería la presencia humana a los tramos temporales y lugares más sensibles para la especie. Tratando de justificarse, los mercaderes de estas actividades argumentan que se establecerán puntos de observación de ladera a ladera opuesta, pretendiendo así que no se molestaría a los osos. ¿Acaso no molesta a la fauna –osos incluidos– que utilicen la propia ladera en la que se ubican turistas y negociantes? Algunos de los puntos reconvertidos de facto en miradores oseros están en laderas de enorme valor para la especie, con su solitaria tranquilidad quebrantada, en puntos donde se pueden –o podían– observar huellas de oso de camino al improvisado patio de butacas.. 
..El mero encuentro casual de un oso con una persona, en la mayor parte de las ocasiones sin que ésta haya llegado a enterarse, causa un cambio en las pautas de comportamiento del animal que puede extenderse y verificarse durante toda una semana. Me baso en trabajos propios y ajenos publicados en revistas científicas. Un encuentro como los que sin duda se producirán entre un oso que come o duerme en una ladera y la llegada de excursionistas, lo vean éstos o no…
Muy interesante, verdad? Os recomiendo que leaís toda la tribuna.

Os dejo con el vídeo de infanticidio grabado por Carlos Granda que ha sido colgado anteriormente en el blog de Naturaleza Cantábrica.

En este ENLACE encontraréis un artículo muy bueno sobre el comportamiento de los osos ante la presencia del ser humano y en este otro, un resumen en castellano de la tésis doctoral de Andrés Ordiz.

Bibliografía consultada:

(1) Moen, G.K., Støen, O.-G., Sahlén, V. & Swenson, J.E. (2012) Behaviour of solitary adult Scandinavian brown bears (Ursus arctos) when approached by humans on foot. PLoS ONE, 7, e31699.

(2) Naves, J., Fernandez-Gil, A. & Delibes, M. (2001) Effects of recreation activities on a brown bear family group in Spain. Ursus. 12:135-140.

(3) Woodroffe R. 2000. Predators and people: using human density to interpret declines of large carnivores. Animal Conservation 3:165-73.