Investiga pero no molestes

Hace ya casi un año se publicó un libro que recomiendo a todo naturalista y amante de la naturaleza: “Introducción a la Conservación de las Especies” de Jose Luís Tellería. Ediciones Tundra.

El apartado “Retos de la Conservación” del Capítulo 1. “Biología de la Conservación” es muy interesante y puede servir para comprender y poder valorar el debate existente sobre la gestión no basada en la ciencia disponible de algunas especies. Incluso, la carencia de datos no justifica una gestión a ciegas. En ese sentido, es especialmente interesante el siguiente párrafo:

Es tan impropio sacar conclusiones sobre las causas del declive de una especie sin aplicarlas a su conservación como tomar decisiones de manejo sin saber lo que está ocurriendo. Sin embargo, es frecuente que haya una gran incomunicación entre científicos y gestores que reste eficacia a los recursos adscritos a la gestión conservacionista. Por eso, es importante reflexionar sobre el papel de los científicos en el campo de la conservación de las especies.”

Entonces, ¿Quienes son los científicos esos y qué papel tienen?

Pues, un científico es aquella persona que participa o realiza una actividad sistemática para adquirir nuevos conocimientos, es decir, que practica la investigación científica. Un científico es un individuo que utiliza el método científico que es usado para diagnosticar los procesos implicados en un determinado evento (como el declive de una especie) con el fin de manejarlos de acuerdo con unos objetivos prácticos (como la recuperación de sus poblaciones).

Esto se llama también Ciencia Aplicada y entre las ciencias aplicadas, podemos encontrar la Biología de la Conservación.  Este es un término acuñado por Michael Soulé en un artículo publicado en 1985 en el cual, el autor presentó estos cinco principios fundamentales que definieron la naciente ciencia de la biología de la conservación:

1. Se debe preservar la diversidad de especies y la de las comunidades biológicas.

2. Se debe evitar la extinción de las poblaciones y de las especies.

3. Se debe mantener la complejidad ecológica.

4. La evolución debe continuar.

5. La diversidad biológica tiene un valor intrínseco.

Del último punto profundizaremos en la próxima entrada.

Tras la exposición de estas definiciones y conceptos, nos preguntamos ¿Por qué entonces no se deja a los científicos obtener datos que nos permitan buscar soluciones?

No es esta una pregunta trivial y hasta ahora ha permanecido sin respuesta por parte de muchas administraciones y entes gestores. En algunos casos, a pesar de poseer informes y artículos llenos de datos valiosos, no se aplica la ciencia y los hallazgos no afectan a la gestión. ¿Pero, por qué?

Pues, porque a veces (no pocas) los resultados obtenidos de modo científico chocan con intereses políticos y populares. Como ejemplo más claro, cuando el conservar una especie supone una serie de restricciones a los usos humanos (ganadería, caza, urbanización, turismo, aprovechamientos madereros, etc.). A menudo se busca soluciones para mantener a todos (y a nadie) contento; es la llamada Compatibilización. Escucharéis este término en muchos lugares cargando discursos vacíos de contenido (y ciencia) pero unido al uso de otras palabras clave (desarrollo, sostenibilidad, etc) que sirven en su conjunto como auténtico lavado de cerebro de masas.

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Otras veces los discursos están llenos de buenas intenciones que en algunos casos se quedan en eso, en un cúmulo de buenas intenciones y que no se llevan a la práctica (buen ejemplo es la veda o prohibición de ciertas actividades o usos en un entorno que se pretende proteger o porque una especie amenazada y especialmente sensible a ciertas actividades o usos mora el lugar). Al final, sucede que se crean regulaciones especiales para “compatibilizar” ciertos usos o actividades en esos entornos sin evaluar el impacto de los mismos.

En otros casos, lo que se aplica es la letra pequeña aprovechándose de las ambigüedades del documento que se redacta para no tener las manos atadas (como el famoso ejemplo de “sólo en casos justificados y como excepción, se realizarán controles de la especie X durante su época de reproducción“). Al fnal, la excepción pasa a ser la regla…

Entre estos documentos podemos hallar gran parte de los planes de gestión, recuperación y conservación de especies de fauna o flora. En este sentido, el libro de Tellería tiene un párrafo que merece destacar:

Es normal, que los científicos tengan problemas para defender su método de trabajo en un contexto profesional en el que se suelen pedir soluciones concretas y exitosas. Incluso como coartada para defender unos determinados objetivos. ¿Por qué adoptar una medida de conservación costosa o impopular si el responsable del diagnóstico no está convencido de haber acertado?

Además de todo lo anterior mencionado, la aplicación de medidas de gestión precisa de una evaluación para comprobar si se alcanzan los objetivos previstos. La necesidad de analizar de forma continua si las medidas de gestión coinciden con las predicciones se llama Manejo adaptativo y es un término acuñado por Bud Holling en 1978 y desgraciadamente desconocido por muchos.

Obviamente, si se aplican medidas diferentes a las aconsejadas por la ciencia, los objetivos no deberían cumplirse. Pero, si nadie lo valora de modo científico, nadie lo sabe y no sale a la luz la mala gestión realizada (que va unida en muchos casos a un despilfarro de fondos públicos).

Después de todo lo expuesto anteriormente, sólo queda valorar cuantos de los planes de conservación, gestión o recuperación de especies están basados en datos científicos, aplican la ciencia a la gestión y son evaluados por un ente independiente y autónomo en función de sus resultados y logros conseguidos.

¿Alguno de ellos choca con los intereses humanos?

Bibliografía citada:

Soulé, M. 1985. What is conservation biology? Bioscience 35:727-734.

Tellería, J.L. 2012. Introducción a la conservación de la especies. Tundra Ediciones, Valencia.

Holling, C. S. 1978. Adaptive environmental assessment and management. Chichester: Wiley. ISBN 0-471-99632-7.

William Whewell. 1840. Philosophy of the Inductive Sciences

*Las especies paraguas (Umbrella species) son especies que con asegurar su conservación y protección, se asegura la del entorno en el que viven y la de muchas otras especies. Por ello, se pueden considerar especies “molestas” para algunos lobbies y usos tradicionales. Entre estas especies podemos destacar al Oso o al Urogallo.

La imagen pertenece la la web de Conservation Northwest. 

Lobos por Votos, Callando Protestas a Tiros.

Hace un mes ya, el pasado 10 de julio, la administración asturiana disparó a una loba en estado de lactancia en el Parque Natural de Somiedo. La muerte de esta hembra reproductora dejó pocas esperanzas de vida a sus cachorros que probablemente habrán muerto ya de inanición.

Un destino cruel sin ninguna justificación científica, cuanto menos ética y con graves perjuicios ecológicos determinado por una decisión que pretende “favorecer” a unos pocos o al menos callar sus protestas.

Otras opiniones resaltan lo inapropiado que es llamarle Parque Natural a esa parte de terreno presuntamente protegida del mal llamado paraíso natural.

Paisaje deforestado para favorecer a la ganadería extensiva en el P. N. de Somiedo

Recientemente, se acaba de publicar un interesante y relevante artículo sobre las consecuencias de la muerte de ejemplares reproductores en una manada de lobos que podéis ver traducido por Carmen Toribio en la web de ASCEL. 

El trabajo realizado en el Parque Nacional de Denali (Alaska) y publicado en la revista  Journal of Animal Ecology, señala que cuando un ejemplar reproductor desaparece, su sexo y el tamaño de la manada a la que pertenecía determinarán si el grupo desaparece, siendo más proclive a la escisión si el ejemplar eliminado es una hembra reproductora.

Los investigadores de la Universidad de Alaska, Fairbanks  notificaron una disminución de las observaciones de lobos después de la muerte de la hembra reproductora de uno de los grupos del parque y que condujo a la disolución de toda la manada.

A raíz de ello, los investigadores decidieron analizar los datos recogidos en 70 manadas durante un estudio a largo plazo realizado en el parque. Los resultados revelaron que en el 77% de los casos, la muerte del ejemplar reproductor conllevó a la desaparición completa del grupo y que sólo en un tercio de los casos, el grupo permaneció en la zona.

Además, el estudio señala que la muerte de un ejemplar durante los periodos post-reproductor y reproductor tiene efectos drásticos y contribuye en un mayor número de casos a la desaparición total del grupo.

Pero, el dato más importante que este estudio destaca (como otros muchos artículos publicados) y que la administración asturiana sigue sin entender es que las altas tasas de mortalidad de ejemplares reproductores y la alteración de la composición de las manadas no se corresponden con un descenso de la población, lo que indica que la población de lobos es capaz de adaptarse a la pérdida de ejemplares reproductores a nivel poblacional. Los autores sugieren que los lobos pueden compensar la pérdida de de ejemplares reproductores mediante ciertos mecanismos como por ejemplo incrementar el éxito reproductivo al ano siguiente.

Aunque la pérdida de ejemplares reproductores podría no tener un gran efecto a nivel poblacional (por ejemplo en la población total de la península ibérica), supone serios perjuicios a nivel local (SO de la Cordillera Cantábrica).

Hembra amamantando cachorros en el P. N. de Denali. Copyright: National Park Service

Conclusiones:

1. La administración del Principado de Asturias decidió matar un lobo en el Parque Natural de Somiedo durante el periodo reproductor a pesar de disponer de datos que desaconsejan los controles como método de gestión y de los riesgos de ejecutarlos durante estos meses del ano. Además, no es una excepción, sino la regla ya que la mayoría de los lobos tiroteados por órdenes de la administración, lo son durante la época de reproducción.

2. La desacertada y obstinada decisión tuvo como consecuencia la desaparición de una hembra en estado de lactancia que posiblemente conllevó la muerte por inanición de un número indeterminado de cachorros y condicionará el futuro próximo de toda la manada.

3. Aún así, estas muertes no conseguirán disminuir la población de lobos a medio plazo ni repercutirá a mejorar el supuesto conflicto que sólo se alimenta por el sensacionalismo mediático y una gestión a ciegas que sólo persigue el voto de ciertos colectivos locales. A pesar de ello, en Asturias, en lo que va de año al menos 8 lobos (6 adultos y dos cachorros) han sido matados en Parques Naturales (sin contar los tiroteados fuera de espacios protegidos (n=3, al menos!) y todos los que han muerto de modo ilegal (veneno, lazos, tiro, etc) y por otras causas (atropello, mortalidad natural e interespecífica, …)

En Somiedo ya no quedan urogallos. Los osos son acosados por el turismo y los lobos son tiroteados para callar las protestas de quienes han optado en convertir uno de los concejos más bellos de Asturias en un destino turístico que está cada vez más urbanizado y en el que he incluso visto realizar desbroces mecanizados en primavera, cuando en el matorral de un mal llamado parque natural crían especies catalogadas.

Dime Belarmino, ¿Cual es el siguiente paso?

Expediente X del lobo en Burgos.

Creo de interés difundir esta acertada tribuna publicada hace unos días en el Diario de Burgos por Jorge Soto @JorgeyElisa al cual aprovecho para felicitar por la misma.

 

La Administración regional acaba de hacer público el mal llamado “Censo de lobos de Castilla y León”. Técnicamente no se trata de un “censo” de lobos, sino una estima de los grupos familiares existentes. Lamentablemente aún no ha aportado que metodología (criterios, procedimientos, esfuerzo de muestreo, e intervalos de confianza) se ha utilizado, algo fundamental si lo que se pretende es compararla con el diagnóstico realizado en el 2001 con vistas a evaluar tendencias en los últimos 13 años.
El cálculo de 1600 ejemplares no se basa en datos empíricos sobre tamaño de grupo, única forma de hacer tal estima, ni sobre porcentaje de lobos solitarios. Para el obtenerlo se ha sobrestimado el tamaño de grupo, adjudicándolo un valor de 9 ejemplares, lo cual sería intrascendente, si no fuera porque en función de este número de ejemplares se establecen los cupos de caza.

Es muy frecuente y totalmente tendencioso el escuchar a nuestros representantes regionales que las poblaciones de lobo se hayan en un “estado de expansión permanente” cuando la realidad nos dice que la especie ocupa actualmente menos del 25% de su área de distribución original en la Península Ibérica. Estas manifestaciones solo obedecen al interés de la Administración de justificar el cambio de la Directiva de Hábitats de la U.E, la cual considera al lobo como especie protegida al sur del Duero. No se entiende este interés enfermizo de continuar cazando lobos, cuando toda la literatura científica habla del despropósito que es someter a los grandes carnívoros a presión cinegética debido al papel esencial que representan en los ecosistemas.
Según los resultados hechos públicos el número de grupos de lobo ha descendido en Burgos. Sin entrar a valorar cual ha sido la magnitud de esta disminución, todo parece indicar que se ha realizado un “maquillaje” de los resultados para suavizar esta disminución con vistas a poder justificar los cupos de caza anuales.

A pesar de existir zonas en la provincia con un hábitat favorable para el asentamiento de nuevos grupos como, son la Sierra de la Demanda y Merindades, estos en 13 años, no han logrado establecerse, y alguno de los que había en el 2001 están erradicados. La misma situación se da en zonas del sur y del oeste provincial.

Si según los datos de la propia Administración, no se cubren los cupos de caza anuales, ¿cómo es posible que la población no aumente en 13 años? ¿Cuál es el problema de los lobos en Burgos? ¿Se evaporan? La Administración, conoce que el principal problema al que se enfrenta la especie es el furtivismo, pero no parece tener la mínima voluntad en erradicarlo, lo cual se demuestra en que los precintos de lobo ya no estén en manos de los Agentes Medioambientales siendo entregados a los cazadores confiando en su “buena voluntad” y la autorización de un excesivo número de batidas simultáneas aun sabiendo que resulta imposible su control dado el escaso número de Agentes existentes.

Por Jorge Soto López  @JorgeyElisa el 24/06/2014

Fuente: http://www.diariodeburgos.es/ParticipaDetalle.aspx?ID=66CFDF67-A44F-4F65-978B-EE211E8F4CA8

Vamos siempre un paso por detrás

Mientras que en Galicia se siguen llevando a cabo los campeonatos de caza al Zorro Vulpes vulpes en el que se juntan cuadrillas que intentan abatir el máximo número de zorros en una zona determinada sin que ningún estudio científico justifique dicha matanza o evalue los efectos de la misma. En otros lugares, como el Reino Unido se prohibió en la cámara de los comunes tras un intenso debate la caza del zorro con perros.
Cadáver de zorra abatida durante la época de caza en Galicia y abandonada en una pista como un simple despojo
Como a veces las comparaciones son odiosas, sólo citaré las palabras de Mahatma Gandhi:
La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por el modo en el que trata a sus animales.
 
Vayamos más lejos dando otros ejemplos. Una peculiaridad de los zorros en el Reino Unido es su tremenda adaptación al medio urbano. Llevo 7 meses viviendo aquí y no hay semana en la que no tenga algún avistamiento. Por el tipo de trabajo que realizo estoy bastante en contacto con la especie, con sus rastros y a veces sus hazañas y algún que otro problema que pueden generar.





En el Reino Unido se calcula que hay más de 33.000 zorros urbanos que alcanzan localmente densidades de hasta 4 ejemplares/km2 lo que supone casi el doble de lo que alcanzan en habitats más naturales (como la campiña). Por ejemplo, el area metropolitana de Londres está poblada por más de 12 millones de habitantes y 10.000 zorros. Todo ello se debe a la facilidad para obtener comida en estes entornos.


Obviamente, esto favorece un gran número de interacciones con el ser humano, los cuales tienen diferentes actitudes hacia la especie. Entre las quejas más comunmente relacionadas con la presencia de los cánidos se hallan diferentes destrozos en jardines. He visto madrigueras debajo de las típicas casetas de jardín (shed) o de las terrazas de madera (decking), escarbaduras tras colocar rollos de césped de calidad y costosos (turf). Sin embargo, otros propietarios están encantados con la presencia de zorros en sus jardines.
A veces, las quejas van relacionadas con el característico jaleo que hacen de noche. Sabéis de buena tinta mi pasión por los carnívoros pero he de reconocer que me han sacado más de una vez de cama por lo ruidosos que pueden llegar a ser. Para quienes no hayan escuchado nunca las vocalizaciones de los zorros podéis escucharlas pinchando AQUÍ o AQUÍ.
 
Os dejo con una foto de mi entrañable vecino. Solía verlo acompañado de una hembra y ejemplar más joven, quizás un cachorro del año pasado al que ví varias veces reclamando alimento. 
Tras despertarme, me quedaba el consuelo de verlos jugar entre los coches, reventar las bolsas de basura u otro tipo de comportamientos (cópulas, regurgitaciones, limpiezas de pelaje, etc.).

Pero, desgraciadamente las interacciones entre hombres y zorros en las ciudades británicas no se quedan en estas anécdotas que os acabo de contar sino que debido quizás a algunos sucesos desafortunados y a la amplia difusión sensacionalista, carente de rigor y sin información contrastada de ciertos medios de comunicación (no sólo en la península ibérica se cuecen habas) se ha barajado hasta hace poco la posibilidad de realizar un control de la especie en los medios urbanos.
 
Al parecer, hace dos años, una madre de familia se encontró un zorro en la habitación de sus dos hijas y estas habrían sido mordidas en la propia cuna por el animal. Como era de esperar, los medios de comunicación dieron una amplia difusión al asunto fomentando una visión de la especie que costará muchos años erradicar de muchas mentes. En este enlace podéis acceder a una noticia de televisión. El vídeo fue colgado por una de estas empresas de “control” de fauna (qué extraña coincidencia!). En este enlace y en este otro podéis acceder a otras noticias con imágenes de las niñas después del supuesto ataque.


Afortunadamente, siempre hay voces que salen a la palestra haciendo mención a lo poco frecuentes que son estes hechos y que por ejemplo hay muchos más problemas relacionados con perros que con zorros.
Para variar, otros casos se fueron sumando al primero; como ataques de zorros a gatos o perros. Aquí tenéis un ejemplo. 
Sin embargo, hay 10.000 zorros que se mueven a diario en la ciudad y este tipo de interacciones alcanzan un porcentaje ridículo (lo mismo sucede con las bajas entre el gaanado por la predación de carnívoros a lo largo de todo el mundo, inclusive el lobo en la península ibérica, por dar datos, menos del 0´1% en Galicia).
Alimentar a la fauna silvestre tiene en muchas ocasiones consecuencias indeseadas y la hace más vulnerable. Estos animales acaban dependiendo del hombre o acaban siendo víctimas del mismo (no todos tenemos el mismo respeto por la fauna y no son pocos los zorros que mueren cada año de un tiro tras haber sido alimentados por otra gente).
El resultado fue que el gobierno local londinense acabó anunciando una campaña de “control” (eufemismo comúnmente usado para evitar la palabra matanza) de la especie. Afortunadamente, las encuestas señalan que a más del 70% de la población le gustan los zorros, un porcentaje se muestra indiferente y menos del 10% mantiene una actitud negativa respecto a la presencia de la especie. Los grupos conservacionistas locales han tenido bien cuenta de ello y promovieron diversas campañas de recogidas de firmas, manifestaciones y demás actividades para frenar la matanza
En la península ibérica, posiblemente esto no hubiese tenido éxito como se ha demostrado en varias ocasiones con diversas especies (zorros, lobos, descastes variados en especies cinegéticas, caza en parques nacionales y un largo etc.). Pero, a diferencia del Estado español, otros países si invierten en ciencia y basan sus actuaciones en trabajos científicos (aunque no siempre..).
Os dejo a continuación la respuesta por la cual el gobierno londinense justifica que no se lleve a cabo el “control” del zorro en la ciudad.
“Very many foxes inhabit private gardens and, consequently, a London-wide control programme (culling, contraception or relocation) could not be effectively implemented. A simple, but useful contribution to minimising the problems caused by foxes is to reduce the amount of food that foxes are able to scavenge. Much of the food scavenged by foxes is the result of littering or food waste. I am addressing both issues through my Capital Clean-up campaign and Recycle for London .” I do not believe there are any plans to carry out a fox cull here in London .


La verdad es que no es muy convincente y se puede leer entre líneas una posible resignación, pero una victoria, es una victoria. Los zorros seguirán haciendo “trastadas” en la ciudad por mucho tiempo.

Os dejo con un vídeo de despedida. La próxima entrada versará sobre el turismo osero.


Algunas aportaciones sobre lo que sucede en la Sierra del Barbanza

Aprovecho la nota de prensa redactada desde ASCEL sobre lo que está sucediendo actualmente en la Sierra del Barbanza (Galicia) para actualizar el blog. 
Al final de esta entrada, podéis acceder al documental realizado por varios miembros de la asociación y recién publicado. Espero que lo disfrutéis! 
 
En relación con todo lo sucedido en la Sierra del Barbanza, la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) desea realizar las siguientes aportaciones:
 
1. La presencia de algunos híbridos de perro y lobo es posiblemente una consecuencia más de la persecución desmedida y constante sobre los lobos. Además, es un problema sobredimensionado, ya que todas las poblaciones de lobos europeas conocidas tienen problemas de hibridación pero en proporciones ridículas (< 5%). En el mundo existen más de 500 millones de perros y apenas 200.000 lobos. Si la hibridación fuese un problema creciente, se habría constatado un incremento de esa tasa de híbridos en los chequeos genéticos en todo el Viejo Continente, algo que no es así. Localmente puede constituir una amenaza siempre y cuando se sigan matando lobos irresponsablemente. 
Una investigación reciente llevada a cabo por varias instituciones científicas (Universidad Autónoma de Barcelona y el CSIC) ha demostrado que las poblaciones de lobos de España han sufrido una enorme reducción poblacional en el s. XX, lo cual puede condicionar su viabilidad genética a largo plazo. Para evitar estos problemas es necesario permitir un crecimiento continuado de la población de lobos, especialmente aquellas más pequeñas y asegurar la conectividad entre los núcleos loberos.
Cadáver de cánido hallado en el Barbanza. Foto: José Carlos Vidal (Asociación Vox Ánima). 
2. Por otra parte, la abundancia de perros asilvestrados/incontrolados que facilitan estos cruces se debe a la escasa o nula implicación de las administraciones locales en la aplicación de la legislación relacionada con los animales domésticos (Ley 1/93 de 13 de abril y Decreto 153/1998). 
 
3. La aparición constante en la prensa de noticias relacionadas con híbridos de lobos y los ataques al ganado enmascara un problema mucho mayor, que es el hallazgo de numerosos lazos así como otros métodos ilegales destinados a matar cruelmente los lobos y otras especies de nuestro patrimonio natural que aún subsisten en la sierra del Barbanza acosadas por la persecución humana. 
A pesar de que se trata de hechos constitutivos de delito según el código penal, las administraciones y la Justicia no parecen dar una respuesta contundente y ejemplarizante. En toda Galicia, apenas se han denunciado casos de veneno en los últimos años.
Uno de los lazos hallados en la Sierra del Barbanza por los miembros de la Asociación AXENA.  
En este enlace podéis acceder al primer post de su blog sobre este asunto y a partir del mismo a los siguientes:
4. La concesión de batidas destinadas a eliminar los híbridos y reducir el número de lobos no es la solución al ancestral conflicto de la predación de ganado asilvestrado. Las actuaciones dirigidas a extraer los híbridos de la sierra deberían ser realizadas únicamente por personal público y especializado (como la guardería), en ningún caso por cazadores. 
Por otro lado, y de acuerdo con la ley citada anteriormente, estas actuaciones deberían llevarse a cabo mediante el uso de métodos ética y legalmente incruentos. 
Por último, en ningún caso se deberían conceder controles de lobos mientras se siga detectando la presencia de cánidos asilvestrados y el uso de métodos de prevención de daños siga brillando por su ausencia. 
 
5. Otro hecho más que reprochable es la carencia de transparencia por parte de la administración. Ni siquiera existe un Comité de Seguimiento donde tengan cabida los diferentes agentes implicados en la conservación y gestión del lobo en Galicia, a pesar de que el plan de gestión fue aprobado en 2008. Y no sólo en cuanto a las actuaciones que se realizan en la Sierra de Barbanza (concesión masiva de batidas con un nulo seguimiento) sino de toda la gestión relacionada con la conservación del lobo ibérico en la comunidad gallega. 
En otros países, los proyectos de radiomarcaje son ampliamente difundidos y explicados a la población y los resultados son publicados en la web. Sin embargo, en Galicia, toda información relacionada con la gestión ambiental y la conservación de la naturaleza es camuflada al público y sólo parcialmente compartida tras un reiterado número de peticiones y la presión de órganos como el valedor do pobo. Este turbio obscurantismo vulnera la Ley 27/2006 de 18 de julio de derecho a la información pública y denota el compromiso con la participación pública de nuestra administración
 
Uno de los lobos muertos tras ser atrapado por un lazo. Foto AXENA. 
Por último, desde ASCEL queremos añadir que esta asociación se va a presentar como acusación popular ante el fiscal por el hallazgo de lazos y varios cadáveres de lobo en el Barbanza con el fin de una vez por todas se investiguen este tipo de delitos y se persigan sus culpables.
 
Además, esta asociación presentará por registro un escrito solicitando transparencia y una serie de datos relacionados con este suceso. 
 
Desde estas líneas deseo agradecer a los miembros de AXENA, Vox Ánima y especialmente a todos aquellas personas que dedican todo el tiempo que pueden a la conservación de nuestro patrimonio natural. 
 
A continuación, podéis visualizar el documental titulado “El lobo ibérico, la conservación de una especie clave” en cuya realización colaboraron varios miembros de ASCEL (www.loboiberico.com). Disfrutadlo y difundidlo!